Pocos países ofrecen tal cantidad
y variedad de opciones turísticas como Brasil. Con
sus dimensiones continentales - más de 8 millones
de Km2 -, es el quinto país del mundo en cuanto a
superficie, superado únicamente por Rusia, Canadá,
Estados Unidos y China, y ocupa la mitad de América
del Sur. De norte a sur y de este a oeste, sus distancias
- cerca de 4.300 kilómetros en los dos casos - son
más grandes que la de Nueva York a Los Ángeles
y de Moscú a Lisboa, y abrigan ecosistemas tan diferentes
como la Floresta Amazónica y la Mata Atlántica,
con sus bosques increíblemente vigorosos, el Cerrado
y la Caatinga, con sus árboles tortuosos y un paisaje
que cambia radicalmente de acuerdo con la estación
del año, y el Pantanal, con sus planicies que se
inundan de agua en la época de lluvias y dan origen
a una riquísima cadena de reproducción animal.
Surcado al norte por el Ecuador
y al sureste por el Trópico de Capricornio, Brasil
ocupa una extensión equivalente a la de 16 Francias,
23 de Alemanias o 28 Italias. En dicha extensión,
casi toda situada en zona intertropical y de baja altitud,
predominan temperaturas con medias superiores a 20ºC.
Para el turista, esto significa la posibilidad de disfrutar
durante todo el año de un centenar de playas que
se extienden a lo largo de 7.400 kilómetros de una
costa privilegiada, con regímenes de viento ideales
para practicar la vela y opciones para todos los gustos:
playas tranquilas y de arenas blancas, playas de mar fuerte
e ideales para practicar el surf, playas urbanas y de gran
frecuencia o playas semi salvajes, donde pocos han estado.
Todas las playas, en Brasil, son públicas.
Dividido en cinco regiones geográficas
- Norte, Nordeste, Centro Oeste, Sur y Sudeste -, el país
ofrece en cada una, opciones turísticas muy diferenciadas.
Aunque todas tengan una marca común, que es la belleza
natural del país, en cada una hay una característica
- algo que habla más alto - que hace que descubrir
Brasil sea una aventura que recorre desde ríos, valles
y montañas de rara belleza hasta un pasado colonial
y una historia que se inicia en el siglo XVI.
En el Centro Oeste, formado por los
estados de Goiás, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul,
se encuentra Brasilia, distrito federal y capital de Brasil.
Visitar el Centro Oeste significa visitar una región
de contrastes: el viejo - lugar adonde acudieron los bandeirantes,
en el siglo XVII, en busca de tierras fértiles y
de oro; y lo nuevo - ya que el gran impulso económico
y demográfico de la región sólo llegó
con la implantación de la nueva capital, a partir
de mediados del siglo XX. Y donde, al lado del escenario
formado por centenares de cuevas en torno a las ciudades
como Bonito, en Mato Grosso do Sul, existe una fauna y una
flora exuberantes en las zonas inundadas del Pantanal y
de los ríos que nacen en la Chapada do Guimarães,
en Mato Grosso, dando origen o alimentando alguna de las
mayores cuencas hidrográficas del continente.
Otras Informaciones:
Idioma: Portugués
Moneda: Real